MI GATO ESTA ENFERMO PDF Imprimir E-mail
Escrito por Carmen   
Jueves, 03 de Junio de 2010 15:18
¿Cómo detectar que un gato está enfermo?

Cuando se sienten mal, casi siempre lo evidencian de alguna manera en particular.
Detectar las enfermedades a tiempo hará que tu gato viva más años sano y
feliz.

Por más sano que se parezca el gato, es necesario que lo lleves periódicamente al veterinario para que éste lo examine, lo vacune o atienda posibles trastornos. Esta medida debe ser tomada incluso antes llevar una mascota recién adquirida, y continuará a lo largo de toda su vida.

 

  Lo primero que debe hacer un veterinario al atender por primera vez a nuestro gato es practicarle un reconocimiento exhaustivo y la aplicación de vacunas si el gato ya tiene ocho semanas. Un gato sano se mantiene alerta, atento a todo lo que pasa y se muestra seguro de sí mismo. Controlarlo periódicamente no requiere demasiado esfuerzo, pero hay que hacerlo siempre para detectar cualquier síntoma de enfermedad.Síntomas que deben alertar al propietario:
Si tu gato presenta alguno de estos síntomas, consulta con el veterinario:
  • Problemas oculares: secreciones, inflamación del párpado, sensibilidad anormal a la luz, tercer párpado visible, problemas de visión.
  • Trastornos auditivos: secreciones, cera marrón oscura en el oído, se rasca o se frota en exceso, mueve o ladea la cabeza.
  • Inconvenientes respiratorios: dificultad para respirar, estornudos constantes, tos, secreciones.
  • Afecciones en la piel: se rasca continuamente, pierde mucho pelo, se limpia en exceso, presenta picaduras, zonas con calvicie, tiene pulgas u otros parásitos o hinchazones bajo la piel.
  • Problemas digestivos: vomita en forma continua, tiene diarrea, o estreñimiento persistente, pérdida del apetito, aparece sangre en heces.
  • Trastornos del sistema nervioso: tiene convulsiones o ataques, espasmos musculares y temblores, parálisis parcial o completa, andar inestable.
  • Enfermedades cardiovasculares: sufre colapsos o desmayos, tiene una coloración azulada en las encías, presenta dificultades respiratorias, no quiere hacer ejercicios ni moverse mucho.
  • Afecciones del aparato reproductivo: presenta sangre en los genitales, secreciones anormales, inflamación en las glándulas mamarias o en los testículos.
  • Parásitos internos: lombrices en las heces, diarrea persistente, granos en la zona del ano; se lame o se frota la parte trasera, tiene hinchazón abdominal y pierde peso.
  • Disfunciones del aparato urinario: puede aparecer sangre en la orina, incontinencia o exceso de orina, imposibilidad de orinar, sed excesiva.
  • Problemas musculares u óseos: dificultades para caminar, cojera, inflamación de patas u otra parte del cuerpo, sensibilidad cuando se toca determinada zona, resistencia a caminar o saltar y andar inestable.
  • Trastornos de conducta: duerme demasiado, bebe más agua de lo normal, no come, está agitado, aúlla, se esconde. Agresividad.
                                                                             Artículo cedido por el Centre Veterinari La Salut